La exploración minera moderna ha evolucionado significativamente gracias al apoyo y desarrollo tecnológico de los Sistemas de Información Geográfica (SIG), los cuales permiten recopilar, organizar, integrar, gestionar, analizar y visualizar grandes volúmenes de información geoespacial en un mismo entorno digital. Estas herramientas han pasado de ser simples plataformas cartográficas a convertirse en sistemas analíticos y predictivos que facilitan la delimitación de áreas con potencial interés minero y apoyan la toma de decisiones durante las distintas etapas de exploración.