Foto: Mina Fruta del Norte

David Fernando Larenas Herdoíza,  Vicepresidente Cámara de Minería del Ecuador

La crisis sanitaria del covid-19 ha representado un duro golpe para la economía mundial, especialmente para los países primario-exportadores como Ecuador.

Resulta necesario unir esfuerzos para salir adelante de una inevitable recesión económica. Por lo tanto, es preciso reconocer que la inversión extranjera en los sectores productivos es una de las mejores alternativas para recibir capitales frescos que generen empleo y desarrollo.

Somos un país geológicamente privilegiado, no podemos albergar pobreza si somos ricos por dentro, actualmente el oro se cotiza con el valor más alto en los últimos 10 años, alrededor de USD 1 740 por onza, al 19 de mayo de 2020, oportunidad que podría ser vista como una luz en medio de la incertidumbre económica que se viene. El sector minero responsable, legal y técnico espera contar con las condiciones favorables y una pronta reapertura del Catastro Minero que despertará un renovado interés de empresas de talla mundial como ya sucedió en 2016. Actualmente se encuentran en el país las mayores mineras del mundo, quienes están demostrando que una minería con responsabilidad es posible a través de los más altos estándares técnicos, legales, ambientales y sociales. Claramente, ello no ocurre con la minería ilegal que tanto daño ha ocasionado.

No es novedad para los mineros garantizar la seguridad de sus equipos y el entorno, y hoy que el sector está reactivándose de manera gradual, se han activado protocolos específicos de salud y seguridad, pues debe primar el bienestar y salud los trabajadores y sus familias, contratistas y comunidades vecinas.

Fuente: El Comercio